Clases de Yoga

Una vez conoces las asanas básicas, ya no tienes excusa para no hacer yoga. Aquí te detallamos una clase de yoga paso a paso. A cualquier hora o en cualquier lugar. Y gratis. Ya puedes practicar las asanas o hacer diez minutos de relajación sin que te cueste ni un euro.

Cuatro son las partes en las que podríamos dividir una clase de yoga. Sin embargo, lo importante no es el número de posturas o asanas que practiquemos, sino estar atentos a lo que estamos haciendo. Tampoco es imprescindible seguir todas las indicaciones que daremos a continuación a raja tabla, sino esforzarse en sentir el yoga y ser conscientes de cada movimiento.

Relájate antes de acabar tu clase de yoga

El yoga lleva milenios practicando la relajación y, ahora, estas posiciones vienen como anillo al dedo para sobrellevar el estresante ritmo de vida en Occidente. ¿Sufres ansiedad? ¿Estás estresado? ¿Todo te molesta? No te preocupes, este ejercicio de yoga te ayudará a desconectar y sentirte más relajado en unos minutos:


  1. Túmbate boca arriba y prepárate para ir tensionando las distintas partes del cuerpo que luego relajaremos. Pero primero, vamos a centrarnos en la respiración abdominal. Siente cómo el diafragma acompaña nuestra respiración (déjate llevar por esa sensación de encontrarte con cada parte de tu cuerpo durante unos cinco minutos).
  2. Déjate llevar por la gravedad. Siente cada músculo muy pesado, como si los atrayera el suelo (dos minutos).
  3. Relaja los pies, las piernas y los muslos. Centramos la mente en cada una de estas partes, los dedos, los pies… y relajamos cada extremidad, lentamente… (tres minutos).
  4. Relajamos del mismo modo todas las demás partes del cuerpo. Vientre, pecho… Seguimos subiendo: las manos y los brazos se van soltando, relajados. Por último, relajamos los músculos de la cara y de la cabeza: los labios, las mejillas, los párpados, el cuero cabelludo. Sin tensión, sin rigidez.

Siente este estado de relax, acompañado por una repiración lenta, pausada (cinco minutos).
Poco a poco, vamos dejando este estado le relajación. Estira los brazos más allá de la cabeza y bosteza.

¿A que ahora ves el mundo de otra manera?
Un consejo para la relajación
No te obsesiones con los tiempos marcados. Tómate tu tiempo y dedícale a cada parte de tu cuerpo lo que necesites, hasta que notes la zona totalmente relajada.